Internacional
¿Libertad o racismo?
La tajante e incluso fascista política de Trump está consiguiendo repetir la historia, en una de sus peores versiones.
El periodista Chaves Nogales contaba en sus crónicas desde Alemania, unos pocos meses antes de la victoria de Hitler en 1933, que los nazis en su origen odiaban principalmente a los franceses y a los negros africanos que venían de las colonias francesas. El resto de odios los fueron desarrollando a medida que su poder aumentó.
Esto nos puede volver a pasar, de hecho, está a punto de suceder. Hay un discurso bastante antimigratorio, predominante en los países de la frontera este, con penetración en Alemania y que en estos instantes está quebrando la sociedad italiana.
Una grandísima cantidad de gente considera en pleno siglo XXI que la migración es una agresión y por lo tanto hemos de defendernos. "Si no tienes muro, no tienes país", afirmó Trump el catorce de Marzo de este mismo año en su visita a la frontera con México.
La narrativa del miedo está llena de demagogia. Hay decenas de datos que demuestran que la migración es la solución a muchos de los grandes problemas de nuestro tiempo. Es una solución para los países de origen de los migrantes que recibirán parte de la riqueza económica y cultural de aquellos que se fueron.
También es la solución para los países que los reciben ya que si los que llegan lo hacen en las condiciones adecuadas generarán riqueza económica y muchas grandes consultoras consideran que son la única solución para parar el envejecimiento de nuestra sociedad y salvar, por ejemplo, el sistema de pensiones.
Igual que ahora entendemos que no existe ninguna razón para que una mujer no vote, o un negro no tenga los mismos derechos que un blanco, tendremos que aceptar que no existe ninguna razón para que un pasaporte limite los derechos fundamentales de una persona, haciéndola digna o no de poder entrar y acceder a otro país.
Con esto pretendo explicar que la diversidad cultural es riqueza y al igual que se lucha actualmente contra la homofobia y el machismo se debería luchar también contra el racismo generalizado que está suponiendo la construcción de dicho muro.
Vivimos en una sociedad muy enfocada hacia el mañana pero a la vez nos dejamos influenciar por la persona de nuestro lado y por los impulsos del momento.
Finalizo invitando a las personas que votaron y favorecieron la política de Trump a pensar que el día de mañana una de las personas que en estos instantes se encuentra al otro lado del muro podría ser su hijo, su nieto, la pareja de algún ser querido, etc.
Como he dicho anteriormente: "la diversidad cultural es riqueza"y Trump y sus seguidores no son quiénes para privarnos de ella.



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